(Despertar). No he dormido por pensar en ti, maldita sea como podre sacarte de mi mente. Levantarme es una peste y hoy tengo parcial, tampoco estudie.
Fue lo primero que pensó en un triste dia de su vida Camilo. Se levanto, se baño, se vistió pero no lo quería hacer, el solo quería acostarse, dormir, reflexionar y jamás levantarse. Pero debido a que era muy tarde ya estaba saliendo al bus.
-Ahora lo que me faltaba, el bus está lleno, no puede ser me va a ir mal en el parcial, en la vida y además llegare tarde, no puedo creerlo- Tomó el bus un poco tarde, su pensamiento pesimista lo hacía parecer más grave. Llegó a la universidad de los Andes tan solo 15 minutos tarde pero decidió no entrar a la clase quizá por un acto de rebeldía. Se sentó en la cafetería, todo era confusión a su alrededor, sacó su cuaderno e intentó estudiar pero su mente no se lo permitía él estaba pensando en ella. Así pasaron 2 horas en las que no hizo nada, solo pensar y pensar en el ¿por qué? de su mala semana, al fin había llegado la hora de enfrentar al parcial. Caminó directo al salón con su mente en blanco, llego por inercia. – Deseo que este dia se acabe ya, deseo que hoy nunca hubiera existido- presentó su parcial su mente no se dio cuenta de lo que pasaba, el solo estaba de cuerpo, en su interior su mundo se rompía. Salió en menos de media hora la desesperación había disminuido considerablemente, ya nada importaba - vale verga en el peor de los casos retiro y ya-.
Mientras caminaba por ahí vio a lo lejos un especie de carpa, no sabía que era y tampoco importaba – esa gente de diseño no hace nada, se la pasan poniendo pendejadas, esa gente ¿en que carajos piensa? - sin embargo la curiosidad hizo lo suyo , y llegó a la carpa, en seguida vio un logo que se le hizo muy familiar , pues lo había visto durante cierto tiempo en diferentes partes de la universidad- esa es la vaina de tapahuecos, y eso q yo pensé q era pura basura- en el interior de la carpa se podían ver cómodos sofás los cuales incitaban a que las personas se sentaran en ellos, el ambiente era cálido , brindaba una protección al clima, a la soledad, a la indiferencia. El reducido espacio era tan atractivo que Camilo no pudo resistir ingresar a él – el día está como feo y no he visto sitios mas cómodos para sentarse en toda la universidad- entró sin saber que esperar, con decisión se sentó en el sofá más grande, era de una forma extraña no muy común pero sin embargo daba confianza para sentarse en el, - quiero dormir, estoy mamado -, mientras Camilo pensaba lo cansado que estaba, a lo lejos se vio una bella silueta femenina.
La niña se fue acercando poco a poco, con un poco de desconfianza ya que aunque la carpa y lo que alcanzaba a ver de su interior le atraía, se acerco poco a poco con los ojos fijos en el guache de Camilo el cual se veía ridículo cabeceando sentado sobre el sofá más largo, mientras caminaba hacia el cómodo lugar empezó por algún motivo a recordar lo que le había sucedido aquel día tan normal, había salido bien desayunadita de casa con tiempo de sobra para llegar a el primer de sus dos parciales, se tomo un café y fumo un cigarrillo antes de entrar al salón con toda la calma del mundo, luego, después de haber presentado aquellos parcial con la cabeza fría se encontró con su mejor amiga la cual le regalo boletas para el concierto tan esperado, todo iba de maravilla en la vida de esta niña, lo único que la hizo pensar era que no tenía con quien ir al concierto. Hablo como una loca con su amiga – marica que manera ese man se paso, me puso como mil ejercicios en ese maldito parcial, no puedo creerlo, pero total estudie mucho, yo soy mucha ñoña –.
Su amiga se rio falsamente como acostumbraba a hacerlo aunque su amiga nunca se daba cuenta, se levanto con toda la experiencia que los años le había dado. María Camila se paro y empezó a caminar – Lucia maldita tiene clase y ahora yo que carajos hago – El día producía la sensación de que la lluvia se acercaba, ella solo caminaba disimulando la soledad en que se encontraba.
María Camila es una niña que vive en la parte norte de la ciudad, sueña con ser abogada pero su aparente inteligencia es solo el reflejo de el esfuerzo y dedicación que ocupa su tiempo. En ella todo es claro pero lo único que la aflige es su soledad, todo su tiempo libre se lo ha dedicado al estudio por esta razón no a conocido niños. Ella se ha creado la necesidad de tener a alguien con quien compartir su vida, sus logros, su tristezas y alegrías, pero en su vida no ha encontrado a una persona de que sea capaz de dar lo que ella exige.
Toda la vida de María Camila ha girado alrededor de su hogar, la frontera de su mundo es la universidad, pero a ella esto no le importa, pues espera a un hombre con quien romper los bordes de su existencia.
Dándole vueltas a la universidad María Camila vio lo que parecía una carpa pero su mente no lo comprendía, igualmente no le importo la falta de actividad la tenia abrumada, por eso camino sin dudarlo hacia la carpa.
En una clase normal de diseño tres simples estudiantes estallaban sus mentes para producir una idea que cambie el mundo. Daniel uno de ellos empezó a tener ideas que llevaban al mismo lugar, un sitio, un lugar, un punto. - hey muchachos, par de guaches, que vamos a hacer de nuestras vidas, no tenemos nada – Damian solo podía pensar en su novia, una colegiala divina – marica mi novia no me llama, que estará pasando-. Por otra parte, Jose un poco perdido daba ideas en medio de chistes - jajajajajaja-.
La silueta se convirtió en una niña que como medio pérdida en pensamientos se acercaba, el con su negativismo solo pensó en lo peor cuando vio que ella se iba a sentar a su lado. Ella lo miro de reojo pero no demasiado, el solo miro al suelo para disimular la atracción que en realidad sintió por ella. – carajo estoy que me foqueo pero ahora esta china se va sentar a mi lado y no me voy a poder echar -. María Camila se sentó al lado de Camilo ella solo quería sentirse acompañada el solo quería dormir.
Camilo se empezó a quedar dormido aun cuando tenía una linda niña a su lado, y por alguna razón empezó a caerse sobre su compañerita de hueco.
Damian en las horas de la tarde decidió comer mucha, pero mucha, mermelada de mora la cual le causo una grave indigestión, en medio de su enfermedad empezó a convulsionar e imágenes sin sentido empezaron a llegar a su mente, en medio de aquella locura un pequeño ser le mostro un sitio cómodo, amable, era una carpa azul que tenia dentro de si unos bellos sofás negros que tenían que hacer que la gente se integrara, Damian salió de su estado de un momento a otro y enseguida convoco a una reunión grupal, obviamente todos asistieron Damian contó su sueño y los demás miembros del grupo no podían creerlo , la solución a su proyecto había llegado en medio de una convulsión. Sin pensarlo dos veces cuadraron una cita para reunirse.
A medida que se iba acercando, por su mente cansada y un poco lela, solo pasaban interrogantes… que hace eso ahí? Que sera¨? Para que sirve?, cuando de repente vio en el interior una figura medio extraña, tambaleando, era un joven que se veía como mal, sentado en unos muebles que se veían muy placenteros. Maria Camila, como era un poco penosa, se detuvo en el acto, y un poco nerviosa se acerco atraída por la aparente comodidad del sitio. Lo único que se le ocurrió decir fue: Estas solo? Y pensó… Ay mucha bola como se me ocurre decir eso!!! Estas solo? Pues es obvio. Luego dijo: me puedo sentar? Ante el asombro del joven, se sentó tímidamente en una esquina del mismo mueble y se quedo callada mirando de reojo a aquel muchacho muerto de cansancio, pero haciendo el suficiente esfuerzo para no reírse. Sin darse cuenta se empezaba a escurrir hacia el joven.
Camilo, mientras observaba a aquella niña, y aunque no lo deseaba, seguía cayendo hacia su hombro que aunque ajeno, se veía seductor, provocativo, pero el ya no pensaba en nada. Ya los esfuerzos por mantenerse despierto eran en vano.
Ya se acercaba el día de la entrega y los tres proyectos de diseñador se encontraban trabajando en Guaymaral, en la mier… pero bueno, allá se hallaban trabajando muy juiciosos, cortando pino, clavando puntillas, cortando espuma tomando fotos y tomando el pelo también. Ya se estaba haciendo tarde y estos tres ingenuos decidieron dejar el trabajo para irse a descansar a sus casas, sin saber que pronto les tocaría pasar de largo sin pegar el ojo por un minuto.
De repente Maria Camila sintió un peso no muy común en su corta historia sobre su hombro. Era la cabeza inerte de camilo que se había dejado vencer por el sueño. Ella sin poder contenerse soltó la carcajada. Fue tal el alboroto que camilo se levanto de un brinco, un poco confundido. Cuando por fin volvió en si, no sabia que hacer , su cara se torno de color manzana y balbuceando solo se pudo oir de su voz tímida un: lo siento mucho! Fue sin intención yo no… Maca aún riéndose lo interrumpió diciéndole: no te preocupes. Yo entiendo. Siéntate, pues digo si quieres. Y Camilo sin pensarlo dos veces se volvió a sentar.
-Como te llamas?
-Maria Camila. Y tu?
-Camilo
- ay somos casi tocayos- jajajajajaja
-jajajajajjaja.
Y así sin darse cuenta el tiempo seguía transcurriendo
Al día siguiente Daniel, Damián y José se reunieron nuevamente para terminar el trabajo, todos llegaron a tiempo, con muchas ganas, energía, engañados. Empezaron a cocer las telas que cubrirían su arte, con la ilusión de tener un buen sueño esa noche, el tiempos volaba pero esto tres jóvenes con su poca experiencia parecían un poco lentos, no por brutos, simplemente perdían mucho tiempo. Después de varias horas de haber trabajado duro en equipo lograron terminar, los sofás lucían hermosos, los tres estaban orgullosos de su trabajo, cansados todavía tenían que pensar como iban a llevar su trabajo a la universidad, en un principio se veía como un gran problema pero después de pensar con cabeza fría se encontró la solución, llevar los sofás en la camioneta .
Tiempo era lo único que no tenían, ya que el proyecto debía de estar montado en menos de cinco horas en la plazoleta del R, además los tres tenían parcial, quiz o algo importante en menos de dos horas, llegaron a sus casa se dieron un buen baño, comieron lo que pudieron y arrancaron hacia la universidad.
El tiempo transcurría, Camilo y Maca en medio de la conversación empezaban a sentir cierta atracción el uno por el otro, los problemas y preocupaciones de cada quien fueron desapareciendo gracias a ese mágico momento que estaban viviendo, la vida se mostraba distinta, bella, ante esto dos jóvenes. Camilo saco su horario sin disimulo alguno, el sucio papel le mostraba que la conversación debía detenerse ya que debía asistir a clase, el sin pensarlo mucho llego a la conclusión que no iría – vale verga igual no creo que hagan nada, además esta niña me encanta – cogio el papel y lo arrugo con deprecio y lo metió por ahí en su maleta, mientras tanto Maca saco una especie de agenda en la cual se encontraba un horario limpio, lo miro con preocupación ya que en ese mismo instante ella debía estar sentada en un salón de clase , no en medio de la carpa con un desconocido, no sabia que hacer ya que la estaba pasando de maravilla con aquel joven , decidió capar por primera vez clase –por una ves no pasa nada, no creo que pierda el semestre por no asistir hoy a clase- con toda la elegancia del caso tomo su agenda y la acomodo suavemente en su sitio, al levanta l mirada se encontró con los ojos penetrantes de Camilo , los cuales la enamoraron de un momento a otro, llevaban horas de conversación la confianza y la atracción había florecido entre este par de individuos. De un momento a otro pareció que el tema había acabado, se quedaron callados por unos minutos, los dos nerviosos esperando escucha alo del otro, - di algo, así sea una estupidez- después de unos pocos pero bastante largos minutos, Camilo abrió su boca para decir:
-¿¿Almorzamos??
-Pues si, donde quieres comer??
-no se vamos yendo y ahí miramos
-vale
Se levantaron con calma y empezaron a caminar hacia un almuerzo que los uniría, y que les cambiaria la vida para bien, todo lo verían de una manera distinta ya que no estarían mas solos.
Cada uno llego por su lado a la universidad, presento sus parciales y se dirigieron al encuentro para armar la carpa, para crear el sitio que horas mas tarde le cambiaria la vida a dos personajes, los haría mas felices, no solo a Camilo y Maca sino a los que se atrevieran a ingresar a ella.