sábado, 20 de octubre de 2007

Historia Grupo Luz

Valentina García 200714023

Jose Alejandro Plata 200722752

Natalia Araque 200714671

Prólogo

Carlos es un estudiante de Diseño de la Universidad de Los Andes que, al parecer lleva una vida muy común y corriente. Era uno de esos días en que no quería fijarse en nada de lo que pasaba a su alrededor, debido a un pequeño imprevisto que lo hizo retrasarse en su horario. Es muy común para Carlos ir tarde a clase, por lo que el prefiere no encontrarse con nadie conocido y si lo hace, no saludarlo, para evitar aun mas retrasos. Esta, entre otras, es una de las razones por las cuales Carlos prefiere vivir en su mundo y estar desconectado de lo que sucede a su alrededor. A pesar de estar estudiando Diseño, le presta poca atención a lo que perciben sus sentidos, incluso hasta el punto de que pareciera que no los tuviese.

Capítulo 1

Incluso la palabra común no lograba reflejar la monotonía de mis días. Otra vez debía levantarme e ir a estudiar y cumplir con mi deber, siempre actuaba por inercia.

Sin esperarlo ese día cambiaria mi forma de ver el mundo; mientas me disponía a ir a clase, cuando cruzaba por el parque de todos los días, encontré muy irritante el ruido de un músico frustrado intentando ganarse la vida sin embargo yo ignore la cautivadora música y a todos los transeúntes que se agrupaban a su alrededor.

Seguí mi camino teniendo una maraña en mi cabeza y sin fijarme en los escalones, tropecé y caí de repente, pero en vez de aterrizar aparatosamente en los escalones, me encontré sobre algo tibio y acolchonado por lo que me fue difícil levantarme, para mi sorpresa y angustia el lugar estaba completamente oscuro impidiéndome descifrar en donde me encontraba. Entonces, mire a mi alrededor y creí ver a lo lejos, casi imperceptible ‘algo’ brillante que aparente se encontraba en movimiento, pero aumentaba cada vez mas rápido su velocidad y se acercaba directamente hacia mi; asustado intenté correr pero mis piernas no respondían, sin mas remedio me quede estático en su camino cerrando los ojos por la cegadora luz. Tan solo sentí una brisa y cuando reaccione ya estaba lejos lo que sea que había pasado por mi lado, desesperado corrí con todas mis fuerzas para alcanzarlo y me encontré subiendo una especie de montaña, el lugar que encontré después no puede ser comparado con ninguna otra cosa que haya conocido hasta ahora. Por unos minutos me fue difícil abrir los ojos por el brillo de este inimaginable lugar, pero en ningún momento deje de caminar. A medida que avanzaba pude percibir un fastidioso ruido posiblemente de una ciudad, intente aguzar mi oído y después de un tiempo logre distinguir a un perro ladrando, el pito de un carro, gente hablando, el movimiento de los autos alrededor, música proveniente de diferentes sitios, incluso oí mis pasos al caminar. Note que nunca antes me había detenido a escucharlos….

Capítulo 2

Intrigado me arriesgue a abrir mis ojos -ya me había acostumbrado al fulgor del lugar-. En una palabra podría decir que era neonico: los edificios, autos, animales, cosas y personas eran siluetas de luz de todos los colores. Al ver esto me entro curiosidad por saber si yo también hacia parte de este mundo, al mirar hacia abajo encontré que yo era una silueta pero extrañamente tenia color hasta la mitad de las piernas.

Capítulo 3

Seguí caminando por la calle a la que había llegado, prestando atención a cada detalle, me sentía un poco extraño en este mundo de luz, un poco mareado, me senté en una banca de forma precavida, su material era inusual: al tacto era blando y elástico, pero cuando logré acomodarme sentí como el material no solo se movía para adaptarse a la forma de mi cuerpo sino que también se volvía duro y resistente (para este momento me di cuenta que ya mi cuerpo tenia color hasta mi cintura). Me quede allí un buen rato contemplando el paso de la gente , hasta que un delicioso olor a comida llegó a mi y me hizo sentir hambre, me levante y me dirigí hasta un lugar que decía ser una tienda, entré y (aunque tuviera lógica) me sorprendió que la comida también fuera luminosa, las personas que estaban adentro me miraron un poco asombradas y por un segundo fui el centro de atención del lugar, a pesar de eso ignore sus miradas, esperé un rato a que continuaran con lo que hacían y sigilosamente tome un paquete de algo de comer y salí con disimulo. Luego en la calle lo abrí y encontré que el paquete contenía algodón de azúcar o al menos eso creí por su textura, pero al probarlo se me vinieron millones de recuerdos a mi cabeza, recuerdos de una vida y de un mundo completamente diferente a este, recordé quien era en realidad y a donde pertenecía, el sabor era tan abrumadoramente placentero que me encontré extático en medio de la calle, sentí como el color subía por mi cuerpo y me llenaba por completo, luego advertí que venia un auto a gran velocidad. Lo siguiente que recuerdo es despertar al final de las escaleras , me levanté intacto y mientras recogía mis cosas me di cuenta que no era el mismo, ahora no solo oía, veía y tocaba, sino que también escuchaba, miraba y sentía; me encontraba más conectado con lo que sucedía a mi alrededor.

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